Mekorot en Argentina, las aguas bajan turbias
Mekorot, la empresa nacional de agua de Israel. En los últimos años ha intentado expandir su influencia en América Latina a través de servicios de consultoría en países como México, Colombia, República Dominicana, Brasil, Chile, Uruguay y Argentina. Sin embargo, su modelo de mercantilización del agua y su falta de transparencia en contratos comerciales han despertado críticas, especialmente por la falta de consulta a las comunidades y por el incumplimiento de normativas locales. Desde 2022, Mekorot ha establecido acuerdos con gobiernos de 12 provincias argentinas, en el marco de convenios que han generado controversias y críticas. El acuerdo de convenios con Mekorot comienza en 2022 con una visita del entonces Ministro del Interior Wado de Pedro y varios gobernadores a Israel (https://www.argentina.gob.ar/noticias/wado-de-pedro-encabezo-la-firma-de-un-acuerdo-tecnico-entre-cinco-provincias-y-la-estatal). Anteriormente, en 2011, la empresa tuvo intentos de acercarse a Argentina con licitación de plantas de tratamiento en la provincia de Buenos Aires. En el caso de la planta en la ciudad de La Plata, fue denunciada y se logró echar atrás. Pero en 2022 se retomaron las negociaciones y se consiguió algún tipo de acuerdo con 12 provincias.
La empresa israeli conocida por su papel en la gestión del agua en
territorios ocupados de Palestina, ha sido señalada por organizaciones
internacionales y activistas de derechos humanos debido a prácticas que
violan el derecho internacional humanitario y el derecho internacional
en Derechos Humanos. Los convenios de Mekorot se establecieron sin
consulta pública, con escaso acceso a la información respecto a su
contenido, la poca información que trascendió revela condiciones
desfavorables y violatorias de derechos de la población en general y de
comunidades de pueblos originarios en particular. Actualmente, en las
distintas provincias y a nivel nacional se lleva adelante una campaña de
difusión y sensibilización para denunciar estos convenios y exigir su
anulación. “Compañías como Mekorot están involucradas en el proyecto
colonial” afirmó Wesam. La Campaña “Fuera Mekorot” en Argentina está
conformada por diversas organizaciones de la sociedad civil que
confluyen desde dos perspectivas fundamentales: organizaciones
ambientalistas que defienden el derecho al agua y a un ambiente sano y
organizaciones que trabajan en solidaridad con el pueblo palestino.
Desde estas ópticas se suman organizaciones de derechos humanos, pueblos
originarios, agrupaciones políticas, agrupaciones sindicales y
movimientos populares y comunitarios, en sintonía con expresiones
similares en territorio Latinoamericano y Caribeño. Silvia Ferreyra,
representante de la campaña, destacó la participación del actual
gobierno alineado con los intereses del sionismo e Israel, en las
antípodas de otros países de la región. A través del Consejo Federal de
Inversiones (CFI) se iniciaron los contratos con las provincias, este
organismo autónomo e interprovincial, queda por fuera de control y
auditorías, de la normativa nacional que rige los organismos nacionales
para poder gestionar un monitoreo, lleva adelante las obras públicas, y
le permite a Mekorot acceder a las provincias como intermediario, sin
posibilidad de participación ni acceso a la información por parte de la
población. En un mapa, Silvia muestra que actualmente hay 10 provincias
con convenio firmado por el CFI: Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Río Negro,
Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Jujuy, Formosa. En el caso de
otras dos provincias, Santiago del Estero y Santa Fé, el CFI niega que
se haya firmado convenio con Mekorot pero sus gobiernos lo afirman ante
la prensa. “De las 10 que han firmado convenio, en sólo 5 casos pudimos
acceder a su contenido, la otra mitad de los convenios siguen siendo una
incógnita, a pesar de haber solicitado la información”.
“Pese a las
dificultades que enfrentamos, el rol de la campaña es denunciar a esta
empresa y denunciar el apartheid que denuncia Palestina, denunciar el
uso del agua como arma de guerra como vemos en Gaza, vincular la lucha
contra Mekorot con las demás luchas de defensa del agua y en defensa de
la causa palestina, cumplir un rol para terminar con el alineamiento del
gobierno a Israel, y denunciar los acuerdos firmados exigiendo su
anulación, y defender el agua en nuestro país.”